Ya ni siquiera es preciso mencionar que no veo los noticieros locales por lo terrible de las noticias, es incomprensible como la gente se llena de morbo a muy tempranas horas de la mañana.
Tiene una puerta muy pequeña de entrada, mi Mundo es por decirlo así una continuidad de mi existencia terrenal, de mi cotidianidad, de mis miedos y alegrías, es mi mundo, a veces limpio, a veces sucio; pero eso sí, todo está en orden, en su sitio.
Son las nueve y media de la mañana, revisé algunos libros, revistas y mi incondicional teléfono móvil, que hoy por hoy se convirtió en la herramienta más imprescindible que tengo, y nuevamente me pongo a pensar en mi mundo.
En él, existen dos Duendes,” Grimo”, que es cruel, arrogante, un ser que se apareció de por sí una noche fría y neblinosa, el otro se llama “Vientre”, apareció el mismo día (juntos con el Sol), me late que son amigos inseparables, porque de buenas a primeras se atrincheraron en el jardín, del cual, según mi rana filomena, no piensan salir nunca.
Encontré un artículo interesante sobre el agua en botella, el articulista opina de manera contundente y lacónica, que no se ve nadita sexy a las personas que toman agua de mesa en botella, que lo sexy radica en lo natural de las cosas; en eso estoy de acuerdo con él.
Mi mundo es lindo, a veces gris, otras coloridas, en él no pueden entrar cualquiera, está lleno de fantasmas, criaturas inextinguibles, amorosas, impredecibles y hasta invisibles. Hoy me visitó Edipo y su adorable madre, los tendré un buen tiempo, si es que se acostumbran; pero igual, así como los sentimientos expiran, las buenas intenciones también.
El sol apremia en la ciudad, corre una rica brisa matutina, presiento que estos días Tarapoto se despedirá de algo o de alguien, que raras son las visiones cuando no estamos preparados para ellas. Debo ir despidiendo de este pequeño artículo para colgarlo en mi blog, porque tengo que trabajar.
En mi Mundo algo no está bien, acabo de tener una conversación muy seria con Grimo y Vientre, les pedí orden, tolerancia y sobre todo amor, Grimo aún no se acostumbra a ser amado; como tengo que ausentarme, tienen tareas pendientes, pintarlo, cuidarlo, separar el día y la noche para saber en qué momento puedo apagar y encender los faroles; les pedí que, si ven entrar un Principito, no duden en dibujarle un cordero, probablemente ese pequeño Príncipe sea el alma más noble y amorosa que pise mi Mundo.
2 comentarios:
Bonito Mundo Lu! éxitos amigo mio...
Gracias!!! Éxitos también!!!
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