El sol brillante,
sinónimo de un buen amanecer;
después de varios sueños confusos que los
terminas
despejando con el duchazo mañanero,
que por un momento te hace tiritar
de frío,
poniendo en alerta al sistema nervioso
y en sobre aviso que hay una
jornada a seguir.
No diré que inicio el día, porque para otros,
mientras
dormimos y soñamos, Dios ya los está ayudando.
Podríamos decir
que cada día es un despertar distinto, pero;
¿Por qué cada día
aspiramos a más?
¿Por qué dejaste
la chamba pendiente?
La idea es saber
si el común de cada día,
¿Lo hace el
transcurrir de las horas?;
¿O nosotros
mismos queriendo que se apresure el reloj?
Siendo la hora de
salida, el premio deseado del día
¿la señal de
libertad?,
y el break post meridiano la pausa que con medio respiro más,
se
justifica el cheque mensual.
Ya en tu libro
personal, guardado en el backup de nuestra conciencia
quedará el
aporte, la neurona quemada,
consecuencia de una idea bien planteada y una meta
cumplida.